La invitación para vecinos y vecinas, de la Comuna 13 y de toda la Ciudad, además para aquellas personas que visitan el territorio porteño, que pueden disfrutar de la colección de arte que alberga el museo fue en gran medida formada durante los años que Larreta pasó en Francia, un periodo en el que se desempeñó como Ministro Plenipotenciario entre 1910 y 1916.
En la Comuna 13, en Av. Juramento 2291, se encuentra esta colección está compuesta por una notable variedad de objetos, que incluyen mobiliario, tapices, armas, cerámica, pinturas y esculturas, todas ellas representativas del Renacimiento y el Barroco españoles, adquiridos en anticuarios tanto de Francia como de España.
La posibilidad de visitar el museo, que no requiere inscripción previa, se puede concretar lunes, miércoles, jueves y viernes las 15 hs., los sábado, domingo y feriados 15 h y 17 hs. También, el recorrido por el jardín andaluz, una actividad incluida en la entrada al Museo, que se suspende por lluvia. Los cuarto jueves de cada mes, a las 12 hs., con el jardinero del museo Javier Suárez, y el primer sábado de cada mes, a las 15 hs. con el equipo de educación.
Cabe señalar que esta valiosa colección se sitúa en un contexto histórico signado por el nacionalismo cultural que emergió en Argentina alrededor del año 1910, coincidiendo con las celebraciones del Centenario de la independencia. Este fenómeno cultural propició un interés renovado por la identidad nacional y, en este marco, las decisiones de Larreta respecto a su colección fueron guiadas por una intención más profunda que la mera exhibición de su riqueza.
La primera aproximación a la colección Larreta revela que cada una de sus piezas ha sido seleccionada bajo un criterio que subraya su valor artístico y cultural. En un espacio que evoca un palacio del Siglo de Oro español, cada obra exhibida posee un significado que trasciende el objeto material.
Entre las obras más representativas de la colección se destaca el Retablo en honor a Santa Ana, realizado en 1503 por el Maestro de Sinovas, que ejemplifica con claridad el estilo gótico tardío que triunfó en España durante la época de los Reyes Católicos. Asimismo, resalta la Sagrada Familia, un altorrelieve tallado por Sebastián Ducete hacia el año 1600. También se pueden contemplar las Batallas de Alejandro Farnesio, una serie de pinturas de mediados del siglo XVII, así como un Retrato de Enrique Larreta, obra del pintor Ignacio Zuloaga, realizado en 1912, que ilustra al autor junto a la ciudad de Ávila, un escenario central en su célebre novela.
La colección se enriquece aún más con diversas piezas de cerámica producidas en las fábricas de Puente del Arzobispo y Talavera de la Reina, así como con una serie de armas que incluyen espadas utilizadas como base para la colección. También se encuentra un amplio repertorio de mobiliario que abarca desde sillones fraileros y arcones castellanos hasta bancos, mesas y bargueños, entre otras piezas de interés.
A lo largo de los años, el patrimonio inicial del museo ha sido incrementado a través de adquisiciones, donaciones y traslados, logrando así integrar valiosas obras que han complementado y enriquecido la colección existente. Este proceso de crecimiento ha permitido al museo ampliar su diversidad y su capacidad de representación de la riqueza del arte español.
Por último, es importante resaltar el Jardín andaluz, una obra maestra creada por Larreta en el marco de las reformas de su vivienda. Este jardín ha sido un espacio vital que, desde hace más de dos décadas, se ha transformado en un escenario para el arte contemporáneo mediante la serie de exposiciones titulada "Esculturas en el Jardín". Este entorno no solo proporciona un espacio de contemplación estética, sino que también establece un puente entre el pasado y el presente artístico, contribuyendo a una narrativa que celebra la riqueza cultural y la historia del arte en un contexto contemporáneo.
En suma, el Museo de Arte Español Enrique Larreta no solo es un depósito de obras artísticas, sino un testimonio de la visión cultural de su fundador y un crucial escenario para la apreciación del arte español en el continente americano. Su inauguración marcó un hito en la valorización del patrimonio cultural y artístico, y su evolución continúa siendo relevante en el panorama artístico contemporáneo.